Lucy

Era un frío viernes de otoño en Londres, mi amigo Anthony llamo urgentemente a casa, y me encargo que fuera lo más rápido a la estación de autobuses y recogiera un pequeño paquete de debajo de la maquina de refrescos. No me contó nada más, su voz parecía muy alarmada, y decidí ir lo más rápido posible.   

Al salir de casa cogí mi caperuza roja y me dirigí a la estación de autobuses tan rápido como pude. Hacía mucho frío y estaba lloviendo, no había nadie por las calles y eso me resulto extraño. Al llegar, en la parada solo se encontraban tres niños hablando en francés, por lo que no me entere de nada. De mi bolsillo saqué una moneda y la tire disimuladamente debajo de la maquina, me agache y rebusque por el suelo mojado hasta que choqué con un objeto sólido y húmedo, lo recogí del suelo y me largue pitando.

A la mañana siguiente me dirigí a casa de Anthony, cuando salí fuera note que unas sombras me acechaban, no hice caso y fui dando un paseo hasta la casa de mi amigo, cuando ya casi había llegado, divise que las sombras me seguían y salían de los callejones cercanos. No se que paso pero note que una mano me agarraba y me arrastraba hacia algún lugar.   

-Lucy, ¿estas bien? -Dijo Anthony con preocupación.

Me levante un poco mareada pero le conteste

-Si,, ¿que ha pasado? -Pregunte confusa.
-Nada llegaste aquí y te mareaste. -Contesto desviando su mirada.

A tientas busque en mi caperuza la caja, pero no la encontraba.

-¿Qué buscas? -Pregunto con curiosidad.
-La caja que me pediste que te trajera.
-Lucy, yo no te he pedido ninguna caja. -Dijo con preocupación.

Me estaba volviendo loca, ¿cómo que no me había pedido nada?

-Tu madre esta de camino, ¿seguro que estas bien?
-Si. -Conteste con una irritación fatua.

Estaba totalmente extrañada, ¿todo había sido verdad o un sueño adventicio?, la verdad es que no sabía que había pasado, y tenía sospechas de que Anthony me había mentido sobre lo sucedido, de facto,  si hubiera sido un sueño había sido muy real.
Mi madre llego poco después y me llevo  casa, pero antes fui a la cocina a beber agua, y al abrir un armario descubrí la caja que me había pedido.

Todavía sigo pensando que era, y que motivos tenía para engañarme, tendría que ser muy importante, pero ya lo descubriré.




             FIN


                                                   


Comentarios

  1. Hola!! soy nueva por aquí!
    Qué bonita historia... la has escrito tú? si es así, escribes genial, me encanta! =)
    Me pasaré más a menudo por aquí! Un beso y nos leemos!
    Si te apetece te invito a pasarte por mi rincón! =)

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    Respuestas
    1. Muchas gracias!!!

      Ahora que lo vuelvo a releer después de tanto tiempo me empieza a dar la risa. Lo escribí cuando tenía (me parece) doce años para un trabajo de lengua en el cole.
      Y ahora que lo pienso mi estilo narrativo ha cambiado bastante...

      Me alegro de que te guste!!!

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    2. jajajja suele pasar! yo a veces cuando me encuentro con algún cuaderno del cole y me leo... pienso: madre mía y me muero de la risa xD
      Pero está bien recordar estas cosas de vez en cuando!
      Un besito!

      Eliminar

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