Reflexión de la vida, ¿ESTAMOS EMPARENTADOS CON EL MONO?




Los humanos tenemos sentimientos y sed de conocimiento, nos preguntamos a menudo la razón de nuestra existencia, cuál es nuestro papel en este mundo.
¿De dónde procedemos? ¿Por qué existimos? Esas son algunas cuestiones que me planteo muchas veces, y seguro que muchos de ustedes también lo habrán pensado como mínimo una vez en su vida.

El secreto de la existencia no consiste solamente en vivir, sino en saber para qué se vive dijo Fiódor Dostoyevski. Este mundo está basado en nuestra existencia, todas nuestras decisiones repercutirán en él de alguna forma u otra, pero para alcanzar este nivel han tenido que transcurrir millones de años hasta llegar a lo que ahora somos, seres vivos, todos más o menos con la capacidad de razonar y actuar. ¿De dónde procedemos? Ese es el quid de la cuestión y a lo que se resume, más importante que la razón de nuestra existencia está nuestra procedencia, sin procedencia no hay existencia.

Cuando éramos pequeños alguna vez hemos preguntado a nuestros padres de dónde venimos, y no me refiero al cuento de la cigüeña, sino a los inicios de esta. Esta es una pregunta difícil de responder a un niño, probablemente lo único que harías sería confundirlo más. Esta pregunta es algo que tenemos que descubrir nosotros mismos cuando tengamos ya una cierta edad, en la cual tengamos claros nuestros ideales y pensamientos.

Es una cuestión difícil de definir, hay muchas teorías, pero todas subjetivas apoyando a las opiniones de cada persona. Lo que me ha quedado claro a lo largo de mi corta vida, es que no hay una respuesta concreta para este prácticamente dolor de cabeza para muchos científicos y religiosos, cuyos pensamientos son totalmente opuestos.

Cuando empezamos en el colegio suele ser una pregunta hecha bastantes veces, y cada profesor dice una cosa acorde a la asignatura que enseñe. Esto lo único que hace es confundirnos más de lo que estamos, y llegamos a la conclusión (por lo menos yo), que no sirve de nada preguntar estas cosas.

Durante el transcurso de la humanidad ha habido teorías para dar y regalar, pero las más discutidas en la actualidad son el punto científico y religioso.
La ciencia apoya la evolución humana, que es la evolución biológica de la especie humana desde sus ancestros hasta el estado actual, todo esto elaborado a través de análisis genéticos, la antropología física, la paleontología, etc.
Por otro lado se encuentra el punto religioso, el hombre ha sido creado a la voluntad de Dios porque él lo ha querido.

Estas dos teorías son dos mundos diferentes e incompatibles, aunque muchos otros afirman que no tiene que ser así.

El punto religioso solo se basa en la fe de la persona sin datos concretos que la puedan defender en su totalidad, mientras que el punto científico está basado en datos y análisis con pruebas físicas a lo largo de años de estudios hasta llegar a la teoría de la evolución de nuestra especie. Todo esto es cuestión personal.

Si la gente me preguntase a mí, yo les respondería que estoy del lado de las pruebas  y estudios, pero no es algo por lo que los demás se tengan que sentir ofendidos.


En la sociedad en la que vivimos esto se toma como estar en un bando o en el otro, pero no es así, son nuestras opiniones y sentimientos, podemos compartirlas libremente con los demás y ellos con nosotros, pero con una única regla, respetarnos mutuamente, y no hacer de esta cuestión un mal que no debería existir.



Comentarios

  1. Hola! Tu blog me ha gustado y ya soy una nueva seguidora, me quedo por aquí ya, espero que te puedas pasar por el mío y te guste.
    Nos leemos. Kisses ^^

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